“El documental que interviene en la historia” Por Laura Sillas *

Laura Sillas

“El documental que interviene en la historia”

Por Laura Sillas *

En su paso por Michoacán, la 11ª edición de la gira de Ambulante 2016 nos ha mostrado la capacidad del documental para incidir en la realidad y cambiar el entorno en beneficio de los protagonistas de la historia, a partir de la intervención del propio documentalista, como ocurrió en el caso de Sonita (2015), historia de una adolescente de Afganistán.

En la historia filmada en la ciudad de Teherán se observa cómo a través del ojo sensible de la  directora iraní Rokhsareh Ghaem Maghami, que  cuenta la historia de Sonita Alizadeh, es capaz de involucrarse para modificar la situación por la que atraviesa la adolescente, con el fin de conseguir una mejoría en sus condiciones de vida, al tiempo que obtendrá que el relato no concluya y así poder continuar con la filmación de su documental.

La adolescente va a ser vendida por sus padres a su futuro esposo y con el dinero que recibirán adquirirán la mujer de su hijo y con ello mantener la costumbre de comprar las esposas de los hijos varones y vender a las hijas.

La impotencia que genera la situación es la que conmueve a la documentalista quien hace un pago a la madre de Sonita para que no se la lleve al menos por unos meses más, tiempo que es aprovechado por la directora del filme para dar a conocer en los ámbitos académicos y artísticos la creatividad de la niña para componer canciones al estilo hip hop con letras que muestran la realidad social que viven las mujeres de Afganistán. Luego de muchos esfuerzos, la joven logra salir de su país, viaja a Estados Unidos y estudia con una beca en una escuela de música.

La historia tiene un final feliz, que no sabemos cuánto perdure, pero por el momento los espectadores nos quedamos con esa sensación de que la vida de Sonita pueden tener un rumbo mejor al que hubiera tenido en caso de haber sido vendida.

La actuación de la documentalista despierta una discusión; hasta qué punto puede involucrarse el investigador, el periodista y el documentalista en el hecho social, qué tan ético puede ser. Cuando se muestra una historia desde el papel de observador ajeno al hecho, la teoría nos dice que no podemos intervenir en la situación que mostramos, aspecto que no ocurrió con la directora Maghami, quien toma partida en la historia para modificarla y además conseguir que su documental continúe, como ella lo menciona en el largometraje.

Más allá de emitir un juicio acerca de la actuación de la documentalista, quizá el resultado obtenido nos muestre uno de los nuevos caminos que puede seguir el género de documental, al cumplir con una función social, la cual no se limitará a denunciar, sino a intervenir en el hecho, a fin de conseguir un beneficio en la situación que aqueja a los sectores involucrados.

Es un aspecto que tendrá que discutirse en los ámbitos teóricos del género y que será aceptado y rechazado por los sectores más puristas de la profesión. Por el momento, Sonita ha sido aceptado por los espectadores, ha recibido el premio del público en el Festival Internacional de Documentales de Amsterdam y seguramente en los lugares que se presente despertará una indignación respecto a la situación que viven las jóvenes afganas y continuará siendo premiado.

 

 

* Laura Sillas es maestra en Historia del Arte. Se ha desarrollado como reportera en medios de comunicación escritos. Actualmente es profesora en la Universidad de Morelia

Para comentarios tienes la siguiente opción: lausillas@gmail.com

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