A través de la historia el deporte sigue sin establecerse como hábito

Deporte (Antigua)
La Página/Redacción
Morelia, Michoacán.-Las líneas de investigación deben poner atención y considerar las manifestaciones actuales sobre la cultura y sobre todo atender las inquietudes y necesidades de esta época, así lo manifestó Mónica Lizbeth Chávez González durante su conferencia con el tema “Infancia y Escuelas, una representación sobre el cuerpo y género en los siglos XIX Y XX”, en la que además sugirió que los próximos investigadores deben poner gran atención en los aspectos culturales que se presentan en la actualidad, y no dejar a un lado manifestaciones humanas como lo son la actividad física y las características de género. 
Como primera línea temporal, la conferencista abordó algunas características referentes a las prácticas y desenvolvimiento corporal de los niños y jóvenes estudiantes durante el Porfiriato, tomando en cuenta aspectos culturales y sociales contiguos a esa etapa de la historia de México, donde consideró al buen desenvolvimiento físico como una actividad delimitante en otros aspectos de la niñez.
“La infancia y los deportes fueron en esa etapa una delimitante importante en las actividades y el comportamiento de los niños de las primarias y secundarias para su desarrollo en lo académico, relaciones de género y la formación ciudadana”.
Añadió también que durante el siglo XIX la distinción en cuanto a “cualidades” y oportunidades de niños y niñas para la realización de actividades físicas y recreativas se vio claramente ejemplificada por algunos aspectos religiosos y culturales en los que a algunas niñas no se les permitían utilizar ciertos transportes o juguetes de ruedas por la delicadeza de su fisonomía.
 
Posteriormente comentó que según transcurrieron los años, ya durante el siglo XX, se encaminó a la actividad física como una herramienta más de los primeros planes de estudios dentro de las primarias y secundarias, y que, además,   por el carácter público y cuidados de imagen, la atención del aspecto se volvió también  parte significativa para conducir a los niños y jóvenes a través de un “buen desenvolvimiento social”, pues “las circunstancias de ese año necesitaban aspectos de fortaleza y hasta una buena postura para exterminar ese semblante de debilidad y facciones enfermizas que aquejaban a hombres y mujeres de indistintas edades”
 
Añadió finalmente que en la actualidad y con la transformación de la actividad física en una asignatura dentro de los programas educativos, conduce a que este carácter físico y de género se pueda ejercer de manera importante también en épocas actuales, pero que sin embargo esta situación no ha sido llevada de la mejor manera debido a que no se cuentan actualmente con una “verdadera cultura física” y únicamente se entorpece por ser una actividad de escuelas interiores y no una actividad adherida la cotidianeidad y a otros hábitos de los estudiantes.
 

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