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La Página

Por VERÓNICA TORRES MEDRANO

Morelia, Michoacán.- El 31 de mayo de 2008, Rocío perdió toda esperanza de vida; su hijo, Pedro Morales González fue separado de su vida. Hoy, sigue en lucha para encontrarlo pese a que en su cano no existe justicia.

Rocío forma parte del Comité de Familiares de Personas Detenidas Desaparecidas en México (COFADDEM) “Alzando Voces”. El 10 de mayo no existe para ella, no es día de fiesta ni de celebración, ella busca a sus hijo, quien fuera levantado y desaparecido a sus 37 años, y que hoy tendría 51.

Era sábado el día que sucedieron los hechos. Recuerda que junto a su hijo y nuera, regresaban de visitar a su madre. Sin embargo, dice, que en el camino fueron interceptados por unas personas que bajaron del vehículo a su hijo; tanto ella como la esposa fueron golpeadas.

“Se lo llevaron herido y de ahí nos hablaron para pedirnos un rescate por la cantidad de medio millón de pesos; ya no supimos nada”, comenta.

Pedro trabajaba en la compañía Luz y Fuerza, cuando todavía existía. Las autoridades no hicieron nada por buscarlo. “No hay justicia, no nos atienden. La justicia para nuestro desaparecido no existe”.

El mayor de 2 hijos, Pedro nunca conoció a su hermano que está próximo a cumplir 13 años. Su cuarto y el espacio en la mesa siguen vacíos desde el 2008, Rocío continúa preparando su comida favorita. “Era bueno, trabajador, cariñoso. Donde esté, lo espero con los brazos abiertos, sabe que lo amo y nunca dejaré de buscarlo”.

Aunque también menciona que si ya no está con vida, quisiera encontrar su cuerpo para darle “su sepultura como Dios manda”.