“Proceso electoral frente a Covid-19”. Por Araceli Gutiérrez Cortés

Por ARACELI GUTIÉRREZ CORTÉS*

El proceso electoral 2020-2021 será el más grande la historia, pues convergerán las elecciones intermedias de diputaciones federales, con las elecciones en las 32 entidades federativas, donde algunas elegirán gobernaturas, diputaciones y ayuntamientos -como es el caso de Michoacán-; y en algunas otras, solo las últimas dos.

Por otro lado, este año ha sido particularmente complejo para México y para el mundo, la contingencia sanitaria está poniendo a prueba a la humanidad en muchos sentidos; desde nuestros ámbitos personales, hasta las habilidades institucionales para continuar con sus obligaciones frente a la sociedad; las elecciones que se aproximan no son la excepción. Sin duda, la salud y la vida estarán siempre por encima de cualquier otra cosa, incluso se han trastocado las libertades del ser humano como lo hemos visto y lo hemos vivido en las últimas semanas.

Y en este contexto, los procesos electorales federal y locales se convierten también en asuntos que eventualmente podrían postergarse. El 06 de abril de este año, se publicó en el Periódico Oficial de la Federación una resolución del INE, en la que con motivo de la pandemia COVID-19, ejerció su facultad de atracción para suspender temporalmente el desarrollo de los procesos electorales locales en Coahuila e Hidalgo, dichos estados tenían prevista su jornada electoral para el 07 de junio de este año; ahora podría ser a finales de julio o a principios del mes de agosto.

Pero hay una posibilidad latente de que nuevamente deban postergarse los plazos, porque organizar una elección implica algunas actividades masivas, como la capacitación a los llamados Capacitadores Asistentes Electorales (CAES) quienes a su vez, visitan y capacitan a las y los funcionarios de casilla, esa sola actividad implica gran trabajo de calle, y ni qué decir del día de las elecciones, millones de personas acuden a las casillas para ejercer su derecho al voto, situación que no resulta viable, ante las medidas sanitarias que hoy se están tomando en el país.

Caso distinto por ejemplo el del Estado de México, cuyo proceso electoral comienza en la primera semana de septiembre igual que en Michoacán, pero en días pasados, su Congreso del Estado decidió reformar su Código Electoral para determinar que el inicio del proceso electoral sea en enero del año de la elección, es decir, cuatro meses después, con lo que, según argumentos de los propios legisladores, se tendrán algunos ahorros económicos que podrán destinarse a la lucha contra el COVID-19.

En Michoacán, hasta el momento no está previsto ningún cambio, el proceso electoral comenzará en septiembre como lo ordena nuestra legislación, y en el mes de noviembre se instalarán 116 órganos desconcentrados en todo el estado de tal manera que los aspirantes a candidatos independientes comiencen a obtener su respaldo ciudadano a partir del 17 de noviembre.

La gran pregunta es ¿habrá condiciones para comenzar con un trabajo de calle tan intenso en el marco del proceso electoral? Algunos analistas hablan de que una vez que comiencen a bajar las temperaturas se reactivará la intensidad de la pandemia, no hay certeza sobre el momento en que volveremos a nuestras actividades con normalidad. Aunado a ello, científicos de Harvard aseguran que el distanciamiento social podría mantenerse hasta el 2022; y si tenemos en cuenta que aun no se ha desarrollado una vacuna contra el virus, seguramente el panorama no será muy alentador.

Está claro que ha cambiado nuestra forma de vida, quizá debemos ir pensando en realizar muchas de las actividades del proceso de forma virtual, porque si bien es cierto que primero es la salud y la vida, también lo es, que nuestros procesos democráticos son elementales para conservar la paz social, la gobernabilidad y la certeza en el ejercicio del poder, por tal motivo, los órganos electorales debemos ir generando condiciones para que la transferencia del poder se realice de forma pacífica, transparente y garantizando la certeza del voto libre y secreto de la ciudadanía.

No podemos dejar de lado que el contexto de las elecciones también cambia para los partidos políticos y para las y los actuales funcionarios que busquen una elección consecutiva, quienes hoy más que nunca están siendo evaluados por las decisiones que se están tomando con motivo de la contingencia que nos embate.

Muchas lecciones nos quedan con el contexto planteado en líneas anteriores, no solo hemos descubierto una forma de convivencia distinta con nuestras familias, amigos y compañeros de trabajo; hemos descubierto la capacidad de reacción que tienen nuestros gobiernos, y esta conjugación de elementos estoy segura, nos llevarán a tomar decisiones tanto en las urnas como en nuestro ámbito personal, que claramente le darán un rumbo distinto a nuestro destino.

Al final lo importante, es que nuestros derechos estén salvaguardados, desde la vida, hasta la democracia.

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*Areceli Gutiérrez Cortes. Es abogada por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo; cuenta con dos maestrías: En Gobierno y Asuntos Públicos; y, Derecho Procesal Constitucional. Actualmente cursa el Doctorado en Derecho Electoral. Integrantes de Abogadas de Michoacán A.C. Ha sido funcionaria del IEM; asesora en el Senado de la República; y, actualmente es consejera presidenta del Instituto Electoral de Michoacán.

One comment

  1. En su exposición, no habla sobre el padrón electoral y la cartografía, es decir, el proceso de actualización y depuración de este instrumento presenta un rezago considerable, y la elección por este factor puede ser cuestionada!! Estaremos muy atentos al plan operativo que instrumente el órgano electoral!

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