“Pruebas Covid Michoacán: la simulación”. Por Mario Alejandro Hernández Durán

Por MARIO ALEJANDRO HERNÁNDEZ DURÁN

Michoacán ha sido uno de los estados que mediáticamente ha destacado por su supuesta atención a la pandemia sanitaria causada por el Covid-19; sin embargo, muchas de las acciones emprendidas por el gobierno estatal han sido meras simulaciones para tener una imagen positiva ente la opinión pública como es el caso de la aplicación de pruebas a personas que podrían estar infectadas y cuya respuesta puede llegar hasta 8 días “hábiles”, lo cual incumple con las recomendaciones de expertos en la materia, además de que resulta absurdo que en plena emergencia sanitaria haya “días hábiles”.

Actualmente el tiempo de respuesta de la Secretaría de Salud estatal es variable: Durante la obtención de la muestra el personal comenta al interesado que los resultados pueden llegarle entre dos o tres días “hábiles” (que pueden convertirse en el doble de tiempo), aunque también les avisan que pueden tardar 8 días “hábiles”, con lo cual se pierden prácticamente todos los beneficios de este modelo de atención.

Hace tres meses, cuando el mundo comenzaba a comprender las características de este nuevo virus, los resultados podían tardar más de seis días o incluso casi dos semanas como en algunos países de Latinoamérica pero con las nuevas disposiciones ha sido posible recortar ese tiempo hasta lograr que sean entregadas en menos de 72 horas para que sean de utilidad personal y pública.

No obstante, en Michoacán no existe ninguna explicación sobre el tiempo excesivo que debe esperar el interesado para obtener los resultados de su muestra y solo se limitan a notificarle que espere la información vía celular, misma que puede demorar hasta 8 días hábiles, es decir, casi dos semanas.

Las razones para que los laboratorios obtengan los resultados de las muestran dependen de varios factores: extraer el ARN del virus, que es la molécula que ayuda a regular los genes, y mezclarla con diversos químicos para su análisis (al proceso se le conoce como “reacción en cadena de la polimerasa”) y obtener la información para saber si la muestra resultó positiva o negativa al Covid, para lo cual se requiere un tiempo de varias horas. El número de diagnósticos dependerá de la capacidad del laboratorio para procesarlos.

Por ello, cuando algunos gobernadores anunciaban que se requería cambiar el llamado Modelo Centinela y aplicar más pruebas a toda la población, no explicaron si contaban con los recursos (humanos, materiales y económicos) suficientes para hacer frente a su propuesta como sucede hoy en Michoacán, en donde el tiempo de obtención de resultados resulta francamente increible.

Por ejemplo, el gobierno de Jalisco, con el apoyo de la Universidad de Guadalajara, pretende instalar un call center con médicos especializados, crear brigadas para tomas de muestras y habilitar laboratorios especializados que permitan obtener miles de muestras y tener los resultados en 24 horas, en la medida de lo posible o hasta un máximo de 72 horas.

En Michoacán se camina con parsimonia; conocer el resultado de una prueba para saber si padece Covid-19 puede llevar al interesado más de una semana, lo cual pone en riesgo su vida y la del resto de la población que ha tenido y tiene contacto con él/ella y dificulta la solución a este problema.

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*Mario Alejandro Hernández Durán. Es licenciado en Periodismo y Licenciado en Derecho. Maestro en Derecho de la Información y doctorante en Derecho. Tiene 25 años de experiencia en medios de comunicación. Fue director de la Facultad de Periodismo de la UDEM; coordinador de Comunicación Social en el Congreso del Estado; subdirector de Radio en el SMRyTV; además de académico en diversas universidades.

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