La Página
Por FÉLIX MADRIGAL
Morelia, Michoacán.- En el marco del 8 de marzo, fecha que invita a reflexionar sobre la lucha por los derechos de las mujeres, la modelo, psicóloga y ex reina de belleza moreliana Grecia Heredia compartió una visión profunda y crítica sobre las contradicciones que aún persisten en torno al feminismo, así como sobre las sombras que, asegura, existen dentro del mundo del modelaje y los certámenes de belleza.
Para Grecia, el Día Internacional de la Mujer tiene un significado que va más allá de una fecha simbólica o de una marcha. Considera que es una oportunidad para hacer un ejercicio real de introspección y preguntarse si los espacios donde se habla de derechos y justicia realmente están libres de las mismas prácticas que se denuncian.
“Creo que el 8 de marzo es una fecha importante para reflexionar, pero también para cuestionarnos si realmente estamos siendo congruentes con lo que decimos defender”, comenta.
Desde su experiencia personal dentro del modelaje, Heredia reconoce que este mundo suele proyectarse como un espacio de glamour, oportunidades y reconocimiento. Sin embargo, señala que detrás de esa imagen también pueden existir dinámicas complejas, presiones y situaciones que muchas veces permanecen en silencio.

“La gente ve el modelaje como algo muy bonito, como puro glamour, pero muchas veces no se habla de las presiones que hay detrás o de las cosas que algunas chicas llegan a enfrentar”, señala.
Durante la conversación, Grecia habló de cómo la competencia dentro de este ámbito puede llegar a generar rivalidades intensas entre mujeres, lo que en ocasiones deriva en ambientes poco saludables o incluso hostiles.
“Hay mucha competencia y muchas veces esa competencia no es sana. Desafortunadamente también existen personas dentro del medio que se aprovechan de las aspiraciones de las chicas”, afirma.
Según explica, algunas situaciones comienzan de manera aparentemente inofensiva: invitaciones a eventos, promesas de representar marcas o viajes en los que todo parece formar parte del crecimiento profesional. Sin embargo, en ciertos casos, estas dinámicas pueden escalar gradualmente hacia propuestas que cruzan límites éticos y personales.

“Empieza con cosas que parecen normales: que te invitan a un evento, que te pagan el viaje, la comida, los viáticos. Luego viene la idea de que acompañes a alguien, de que hagas presencia en ciertos lugares… y poco a poco se va volviendo algo más complicado”, relata.
Grecia asegura que uno de los puntos más delicados del entorno es la presencia de intermediarios que, según explica, pueden intentar convertir la imagen o la presencia de algunas modelos en una especie de moneda de cambio.
“Hay personas que terminan funcionando como intermediarios para ciertos intereses. Es algo muy delicado y por eso creo que también es importante hablarlo”, comenta.
La modelo también menciona que dentro del medio no es raro enfrentarse a comentarios que cosifican el trabajo de las modelos, reduciéndolo únicamente a un atractivo físico o a la posibilidad de explotar su imagen con fines sexuales.

“Muchas veces te dicen cosas como que podrías ganar mucho dinero si abrieras una página de contenido para adultos o si vendieras cierto tipo de material. Pero el modelaje también es arte, es estética, es disciplina. No debería reducirse a eso”, afirma.
Debido a estas experiencias, Grecia decidió hace algunos años tomar distancia de ciertos espacios que, desde su perspectiva, se alejaban de los valores que ella busca defender.
Incluso explica que dejó de asistir a marchas del 8 de marzo después de observar contradicciones que le resultaban difíciles de aceptar.
“Hubo un momento en que dejé de ir a marchas porque veía a personas que hablaban de sororidad, pero que en el fondo actuaban de manera muy distinta. Eso para mí era muy difícil de procesar”, explica.

Lejos de descalificar el movimiento, Grecia señala que su postura busca justamente invitar a una reflexión más profunda sobre la coherencia entre el discurso y las acciones.
“Creo que el feminismo también tiene que ser autocrítico. No basta con ponerse un pañuelo o decir ciertas cosas; también hay que revisar cómo nos comportamos con otras mujeres”, sostiene.
Para ella, hablar de estos temas no significa atacar al modelaje ni a los certámenes de belleza, sino visibilizar las áreas donde aún existen abusos de poder o dinámicas que deberían transformarse.
“Hay chicas muy talentosas, muy profesionales, que están ahí por pasión y por trabajo. El problema no es el modelaje, sino las personas que se aprovechan de ese entorno”, concluye.

Desde su experiencia como modelo, psicóloga y ex reina de belleza, Grecia Heredia apuesta por abrir conversaciones incómodas pero necesarias, convencida de que cuestionar las estructuras desde dentro también puede ser una forma de generar cambios.

Fotos ACG/Cortesia
