La Página

Por ANA MARÍA CANO

Morelia, Michoacán.-Ignacio Hurtado Gómez, consejero presidente del Instituto Electoral de Michoacán (IEM), es un michoacano que prácticamente ha dedicado los últimos años de su vida a la materia electoral tanto en la parte administrativa como la parte jurisdiccional.

Es académico de la Facultad de Derecho, es un convencido de las instituciones, de la democracia y del Estado de Derecho.

Cuenta con más de 20 años de experiencia electoral ya que su inicio en esta materia fue en el año 2000 en lo que fue el Instituto Federal Electoral (IFE).

“Mi paso por el IFE, ahora INE, en el Tribunal Electoral de Michoacán, y algunas colaboraciones con la Sala Superior del TEPJF; me ha dado visiones en cada proceso que son distintos, pero desde el punto de vista político y social, las discusiones que se tuvieron en la vida democrática y en materia de fiscalización y sobre todo el tema de paridad, todo es distinto ahora”.

Hurtado Gómez dice que durante todos estos años ha cambiado la visión de diversos temas dentro de los procesos electorales como son el tema de la representación proporcional, el de migrantes, el de la comunidad de la diversidad sexual, el tema indígena; los cuales no estaban presentes anteriormente, y ahora, harán que en un futuro se sigan replanteando.

Comparte que el día dentro del proceso electoral de su función como presidente del IEM, es llegar al instituto a las ocho de la mañana y salir a altas horas de la madrugada.

“En esa temporada es dedicarse por completo, se deslinda uno de la familia, es una temporada donde sales de tu casa y tus hijos dormidos, llegas y los encuentras también dormidos, y los voy viendo crecer en la cama durante ese lapso. Y es estar atendiendo muchas cosas con el gran equipo que tenemos de consejeros”.

Sobre el desarrollo electoral pasado 2020-2021, el consejero presidente del IEM, dijo que la responsabilidad de éste órgano electoral fue ir generando condiciones de equidad, igualdad e imparcialidad para que el proceso tuviera el resultado que al final se vio.

Dijo que en cada proceso electoral existe coordinación entre la institución electoral del IFE con el IEM, donde ambas instituciones tuvieron muy claro el objetivo de garantizar que los michoacanos salieran a votar de manera libre y pacífica el día de la jornada.

“La coordinación entre ambas instituciones me parece que fue positiva, respetuosa y fluida, y vimos los resultados al lograr instalar la mayoría de las casillas, no tuvimos incidencias importantes registradas hacia las autoridades electorales, las cuestiones que se fueron a impugnación no nos llevaron a una elección extraordinaria”.

Pero lo más importante, sostuvo, es que el ambiente social y político que se vivió después de la elección fue no hablar de un conflicto postelectoral, ya que en otras décadas se respondía hasta con agresividad.

Al otro día de la jornada electoral, la satisfacción que dijo sentir fue ver a la gente ese lunes trabajando, el ambiente era tranquilo, la gente estaba en lo suyo aceptando los resultados donde el instituto deja en clara que no hay favoritismo alguno, sino da certeza de legitimidad.

En dicho proceso electoral, lo que pasó por su mente al ver un ejército de más de 6 mil personas, internas y externas, a capacitar para defender el voto de los ciudadanos, fue algo interesante pero también tuvieron el objetivo de sacar adelante el proceso.

“La verdad es mucha responsabilidad porque como institución tenemos que responder por el actuar de cada una de estas personas, pero llega un momento que por la magnitud de la gente involucrada tenemos que hacer un acto de confianza, tenemos que confiar en nuestra estructura al lograr conectar todos los engranes de lo que fue proceso y jornada electoral”.

En el recuento de la elección fue donde vio la convicción democrática tanto de los representantes de partidos que defienden un proyecto, funcionarios y de la estructura del IEM donde todos dieron un trabajo para adelante aún cuando las condiciones para laborar no eran las más favorables.

“De pronto tenemos que levantar toda la estructura, rentas de inmuebles por seis meses, a veces los recursos no son como uno quisiera, no podemos proporcionar ventiladores en zonas calientes o en otras alguna cafetera, se torna complicado pero uno termina agradeciendo esa mística que presentan”.

Otro gran ejército que mencionó fue el ciudadano, quienes fueron capacitados por la autoridad, quienes el día de la jornada se levantan temprano y están en su casilla todo el día, cuentan y recuentan votos, llenan actas, quienes también sin condiciones lo hacen con mucho servicio.

Y al final del día se evidenció que el camino que han elegido los lleva a tener un gran ejercicio ciudadano y participación democrática que lleva a los representantes a dirigir el poder de manera legítima.

Pero el gran reto que enfrentaron fue el de la Pandemia, cuya parte, dijo, fue fundamental tomar las previsiones necesarias con protocolos de salud ante el gran número de personas con las que convivían así como las actas firmadas por infinidad de ellas.

“Se tomaron las medidas protocolarias previo a la jornada electoral, pero el día de la jornada, fue fundamental la coordinación con el propio INE porque de alguna manera logramos dar una limpieza previa para la instalación de sillas en escuelas o espacios públicos. El mensaje fue que la ciudadanía podía acudir con su plumón para que tuvieran más confianza de emitir su voto”.

Se buscó, mencionó, que las elecciones no fueran factor de contagio, y con esa certeza más un reforzamiento de los protocolos en casillas pudieron dar confianza a la ciudadanía, y lograron que los derechos a la salud y a la democracia se protegieran.

El tema de la participación ciudadana en la elección fue fundamental, argumentó, pero le parece que hubo un fenómeno político social alimentado por diferentes factores ante el porcentaje bajo de participación que hubo.

Entre ellos, mencionó el tema del Covid, tal vez los candidatos no les parecieron los mejores así como otras situaciones sociales.

“En cuestión de participación ciudadana, estoy convencido que hay una tarea que tenemos que hacer, en primera, en el sentido de identificar esos factores que de alguna manera inhiben el voto de la ciudadanía, y a partir de ahí tratar de construir algunas estrategias para elevar la participación del voto”.

Pero, dijo, también se deben buscar otros factores como son qué tipo de campaña hacen los candidatos, el nivel de su discurso mismo y de los debates para hacer más atractivo el votar, y hasta las estrategias de difusión del mismo instituto electoral.

Reflexionó que la ciudadanía debe cambiar el pensamiento de creer que la democracia se acabó, sino que deben ver que no es así, ya que quienes ahora están ejerciendo el poder, se les debe revisar su trabajo, que las democracia no solo son las elecciones, sino que es un sistema de vida que se funda en el mejoramiento económico y social del pueblo.

“Tenemos que seguir arraigando valores democráticos de tolerancia, exigencia y respeto”.