Por ANA MARÍA CANO

Morelia, Michoacán.- Humberto Sánchez Melena, consultor político, dice ser un soñador nacido en la colonia Independencia en Morelia, de profesión médico cirujano y partero, egresado de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH).

Su preparatoria también la hizo en la Máxima Casa de Estudios, ha estudiado seis diplomados en distintas ramas de la política en la Universidad Iberoamerica, en la Latino, El Colegio de Michoacán y en el Tribunal Electoral así como instituciones extranjeras.

Hizo la maestría en Ciencias Políticas en la Universidad Vasco de Quiroga, tomó diferentes cursos en Estados Unidos para poder ser un miembro de la Asociación Iberoamericana de Consultores Políticos, de la cual se honra de pertenecer a ella.

Diversos cursos y talleres ha realizado en algunos países para ser consultor político, por lo que ahora es reconocido altamente.

Recuerda que como consultor político inicia cuando apenas tenía 11 años de edad en su escuela primaria.

“Ahí en mi escuela cuando estaba en sexto de primera, hice mi primera campaña y gané la elección, había la disyuntiva del profesor de quién era el jefe de grupo”.

Nunca ha sido político ni ocupado cargo alguno, ni le gustaría, ya que es formador de jóvenes, tiene una escuela desde hace 20 años, y hoy en esta etapa de consultor político, con un prestigio ganado a pulso, se dedica a ello con pasión.

“Soy un hombre sencillo y creo que agradable, no sé si les caigo gordo a algunas personas, pero eso no me deja de lado para hacer lo que me apasiona”.

Como médico cirujano y partero, dio el brinco a ser un consultor político porque dice que está altamente relacionado lo uno con lo otro ya que en la medicina se tiene que estudiar lo suficiente para saber, diagnosticar y tratar a un paciente.

“En la política tienes que estudiar, diagnosticar, planificar y ganar una elección; entonces se tiene cierta similitud en los pasos que se dan. Yo traigo sangre de líder, mi padre fue un dirigente campesino fue un líder de una comunidad muy pequeña enclavada en el municipio de Buenavista”.

Su padre, recuerda, era líder de esa comunidad y de la colonia donde vivían, era un hombre bueno, de servicio y que se partía el alma por otras personas.

De ahí, con el ejemplo de su padre, le nace, desde muy joven, ante la falta de agua y luz en su colonia, buscar la manera de contar con esos recursos.

“Yo integro grupos de jóvenes, buscamos problemas sociales y desde ahí hacemos faenas sociales. A mí me nace el asunto de la política por una necesidad de servicios en mi colonia, y tuve que organizar a la gente para poder solventar los problemas que nos aquejaban siendo muy joven”.

De manera formal, la primera campaña política que estuvo bajo su responsabilidad fue en 1983 en el distrito Local en Jiquilpan, siendo candidato Ramón Herrera González, y tuvo la fortuna de que ganaron.

“Esa fue mi primera experiencia profesional, sin ser profesional de la política, pero saqué ese primer compromiso. Luego en 1985 le coordiné la campaña a Ascensión Bustos Velasco, un candidato del distrito 7 local en Tacámbaro, era un dirigente sindical de la Sección 18 del magisterio, y yo fui su coordinador de campaña a diputado federal”.

Hasta la fecha, ha tenido a su cargo un poco más de 300 campañas exitosas en las que ha participado dejando huella, modificando y cambiando cosas así como ir preparándose para renovar y estudiando terrenos para ir a la avanzada de lo que el consultor político debe hacer.

En esta pandemia, cuando llegó, él estaba en Estados Unidos en un curso, y se puso a estudiar la historia de las pandemias en el mundo desde 350 años antes de Jesucristo, y se pudo dar cuenta de que esta pandemia va a durar tres años.

En sus campañas, más que trabajar con recursos económicos, trabaja con el voto emocional.

“En esta campaña ante el covid19 yo diseño una campaña diferente impulsando el voto emocional empezando con mis candidatos y terminando con la persona que va a ir a las urnas a depositar su voto”.