La Página
Por VERÓNICA TORRES MEDRANO
Tarímbaro, Michoacán.- A unas horas de la denuncia que hizo el cura Mateo Calvillo Paz, quien fuera agredido por un hombre no identificado, en el municipio de Queréndaro, la Secretaría de Gobierno desconoce sí tenía amenazas o no.
El encargado de la Política Interna de Michoacán, Carlos Torres Piña, refirió que apenas se tuvo contacto con la Arquidiócesis para conocer la situación, pero que hasta el momento se desconoce la misma.
Únicamente, dijo, la Fiscalía General del Estado(FGE) no tiene reporte de denuncia para conocer ampliamente los hechos que se registraron, posiblemente, durante el fin de semana.
“No hemos podido tener mayor información. Ahorita el fiscal nos dijo que no se ha presentado denuncia, no ha habido información adicional y esperemos que se hagan las diligencias si es que hay denuncia”, dijo.
Enfatizó que presumiblemente los hechos se llevaron a cabo durante el transcurso del fin de semana, pero que no hay tampoco una fecha puntual de los hechos.
En tanto, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), José Alfredo Ortega Reyes, dijo que la dependencia está atenta ante cualquier información que se pueda proporcionar, además de la solicitud que se haga en materia de seguridad.
Mediante una carta a los medios de comunicación, el cura relató que en tres minutos pudo perder la vida, tras un atentado en su contra, por parte de quien consideró “un sicario”.
Y es que contó que “fue un ataque profesional, me bloquearon el carro, me agredieron a golpes. El agresor, debió ser un sicario, aunque no me presentó su credencial. Un psicópata, era muy alto y fuerte, moreno, con entradas en el pelo, tenía en los puños un arma, se dirigió a mí, abrió la portezuela de mi auto, me destrozó la cara, dejándola con hemorragias terribles (…), venía yo del Oriente, en Queréndaro, entrando al pueblo”.
