Por MARIO ENSÁSTIGA SANTIAGO *
A decir verdad 3 han sido mis reacciones ante las movilizaciones del viernes 16 de agosto en la CDMX y Morelia en contra de la violencia hacia las mujeres, como es del conocimiento público, las manifestaciones se caracaterizaron por el grado de enojo, indignación, violencia verbal y física de las participantes.
La causa es la preocupante situación e inadmisible incremento de la violación de los derechos humanos en sus más perversas manifestaciones, como la violación sexual y asesinato, la gota que derramo el vaso, si me permiten decirlo de esa manera, fue la violación de una niña de seis años por policías de la CDMX.
La violencia de género en México, es un problema estructural por demás complejo de resolver en el corto plazo, sobre todo si no hay voluntad política, conocimiento, recursos económicos y coordinación entre los 3 órdenes de gobierno, éste flagelo social es parte de la crisis humanitaria que padecemos; los datos son escalofriantes, durante los primeros seis meses de 2019, en México se registraron denuncias por 448 feminicidios, 1,364 homicidios dolosos, 206 secuestros y más de 30,000 lesiones dolosas; según el Secretariado del Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, hasta junio de este año, se han registrado 101 homicidios culposos, 68 homicidios dolosos.
En Michoacán, de enero a junio de 2019 se registraron 3 feminicidios, Morelia tiene el lugar 63 de los primeros 100 municipios con delitos de feminicidio.
La primera reacción que tuve fue de sorpresa y desaprobación por las imágenes y comentarios de los medios de comunicación, donde las mujeres visiblemente encabronadas lanzaban consignas contra todo lo que representa y significa el “Estado Patriarcal” predominante, pintarrajearon edificios públicos, agredieron a traunsentes varones y policias mujeres; razones no les falta me dije, pero no son modos; las lecturas de tan notorias manifestaciones feministas, generaron grandes polémicas, no sólo entre los distintos sectores sociales, económicos y políticos, sino incluso entre grupos feministas y personas que simpatizamos con las causas de las mujeres.
La segunda reacción fue un poco más reflexiva en relación a ciertas afirmaciones y defensoras de la “vandalización femenil”, me pregunté a partir de mis viejas reinvindicaciones, experiencias y apologías de la violencia revolucionaria de las masas populares y la vía armada como el único camino para la destrucción del “Estado Burgués”, ¿la violencia es la única forma legítima de hacerse oír y escuchar? Por ejemplo, no recuerdo que en Michoacán durante la primera década del PRD, llenas de fraudes electorales y cruentos enfrentamientos con el PRI-Gobierno, hayamos recurrido a la violencia física, verbal y simbólica-sin duda- la violencia física siempre provino del Estado Mexicano.
¿Entonces dónde quedan las grades revoluciones culturales, científicas, sociales, políticas y de concientización, que históricamente están registradas, por ejemplos, las luchas de Gandhi, Mandela, Salvador Allende y Samuel Ruíz, por mencionar algunos a bote pronto de mi memoria.
Concluí en enteder, explicarme y aceptar sin conceder, que la violencia física sea una forma de lucha, porque creo que mediáticamente quita paradógicamente del escenario lo sustantivo, que es la galopante violencia hacia las mujeres y crea las condiciones para la provocación que tiene como cometido, el desprestigio de las legítimas movilizaciones, protestas y exigencias de las mujeres.
La tercera reacción, es la motivación a conocer la problemática, gracias a la aleccionadora visita a Morelia, de la militante de las mejores causas de las mujeres, desde las organizaciones sociales, civiles, académicas, partidarias, legislativas y gubernamentales, me refiero a la Dra. Candelaria Ochoa Ávalos, Directora General de la Comisión Nacional para la Violencia contra las Mujeres (Conavim), invitada por el gobierno municipal de Morelia para sostener un conferencia sobre el tema, con el objetivo de concientizar y sensibilizar en primera instancia, a las autoridades, funcionarios y funcionarias de la administración local, para construir mejores condiciones de la política pública de transversalidad en todos los programas y proyectos para eliminar la Alerta de Género (AVGM) del municipio.
La titular de la Conavim, afirmo en su ponencia que la perspectiva de género se ha convertido en un discurso oficial y legítimo para la clase política mexicana, como muchos otros temas, sin ser auténticamente comprendido, como un problema estratégico a resolver si en verdad se aspira a la construcción de una sociedad más justa y humana, digo yo, concretar la cuarta transformación de la República.
Hace ya casi 25 años de la Conferencia de Beijing, China, y de la firma de México de todos los Acuerdos y Convenios Internacionales habidos y por haber para el adelanto de los derechos plenos de las mujeres, razón por la cual la nueva titular de la Conavim, desde marzo de este año que asumió tan importante responsabilidad, anda en los trabajos de revisión del balance de los resultados de lo hecho en México, ciertamente hay avances, pero sin duda insuficientes.
La AVGM es un mecanismo de protección de los derechos humanos que consiste en un conjunto de acciones gubernamentales de emergencia para enfrentar la violencia feminicida y otros agravios, con el objetivo de garantizar la seguridad de las mujeres jóvenes, adultas y niñas, en los 14 municipios de Michoacán con Alerta de Género.
En Morelia se está haciendo el esfuerzo de cumplir con las recomendaciones de la Conavim, como la capacitación al funcionariado municipal en lo relativo a la transversalidad de la perspectiva de género, de respeto a los derechos humanos en las políticas públicas municipales; la instalación del Sistema Municipal para la Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia hacia las Mujeres, entre otras cosas; entiéndo que en los otros municipios con Alerta de Género están haciendo lo propio, en un contexto de serias dificultades de todo tipo y en contra de los poderes fácticos.
Hasta ahora han sido los gobiernos de los estados los que han recibido los apoyos económicos del gobierno federal, por suerte, para el 2020 los recursos para atender ésta problemática, se destinarán directamente a los gobiernos municipales, sin mediación de los gobiernos estatales, ojalá y ésto sirva para que los municipios de Michoacán señalados ominosamente con Alerta de Género, la eliminen en su totalidad a la brevedad posible.
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* Mario Ensástiga Santiago. Es ingeniero por el IPN, además de realizar estudios en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, y una maestría en Desarrollo Urbano. Ha militado en la izquierda durante 45 años. Fue secretario ejecutivo del Centro de Desarrollo Municipal (Cedemun) y asesor de diversos gobiernos municipales.