La Página
Por ANA MARÍA CANO
Apatzingán, Mich; 22 de octubre del 2022.-Tras recibir la presea Constitución 1824, el rector de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) agradeció la deferencia que tuvo la Septuagésima Quinta Legislatura del Honorable Congreso del Estado de Michoacán de Ocampo, al otorgarle a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo la “Presea Constitución de 1814”.
Habló como representante legal de la Máxima Casa de Estudios de nuestro estado, pero sobre todo lo hizo a nombre de la comunidad Nicolaita, a nombre de sus más de 50 mil estudiantes de bachillerato, licenciatura y posgrado; de más de 3 mil profesores y de 3 mil empleados administrativos y manuales; habló también a nombre de cientos de miles de egresados de la casa de Hidalgo.
“Nuestra comunidad agradece al Diputado Federal Reginaldo Sandoval Iñiguez y a la bancada del Partido del Trabajo, a los miembros de la Junta de Coordinación Política y al pleno del Congreso del Estado, por haber tomado la decisión unánime de otorgarle esta presea a nuestra Casa de Estudios”.
Esta distinción, prosiguió, es para los nicolaitas altamente significativa por varias razones. En primer lugar, porque el Decreto Constitucional para la libertad de la América Mexicana, que es el nombre oficial de la Constitución de Apatzingán, es un documento de enorme valor para la historia constitucional de México y de Michoacán.
“Para muchos especialistas fue la primera Constitución Mexicana, pues, aunque fue concebida antes de la consumación de la independencia, se hizo en una lógica de rompimiento con la Corona Española”
Por mi parte, prosigue, diría que fue la culminación de los propósitos de institucionalización de la insurgencia, que empezaron con Miguel Hidalgo y José María Morelos, quienes llegaron a proponer la necesidad de establecer un congreso que gobernase el país en ausencia del monarca español.
Siguió al decir que en agosto de 1811 se instaló en la Heróica Zitácuaro la Suprema Junta Nacional Americana; en noviembre de 1812, Ignacio López Rayón dio a conocer sus Elementos constitucionales, en los que propuso la independencia de la América y la instalación de un Congreso integrado por representantes de todas las provincias; y en septiembre de 1813 se instaló en Chilpancingo.
Ese mismo Congreso, dijo que se había mudado a Apatzingán, aprobó finalmente, un día como hoy, la Constitución de 1814, que en su artículo 4 establece que los ciudadanos tienen el derecho “incontestable” de establecer el gobierno de su conveniencia, así como de alterarlo, modificarlo o abolirlo.
“Nos honra esta distinción, en segundo lugar, porque en la idea y la confección de la Constitución de Apatzingán tuvieron una participación notable, directa o indirectamente, nicolaitas como José María Morelos, Ignacio López Rayón, José Sixto Berduzco o Francisco Pedro Argandar. Es verdad que ninguno de ellos formó parte de la Comisión del Congreso que redactó el Decreto Constitucional; pero también lo es que sus acciones y sus ideas fueron fundamentales para que cristalizara el proyecto constitucional”.
Pensemos, planteó, por ejemplo en los planteamientos independentistas y republicanos de Morelos que se observan en dos documentos fundamentales: el Reglamento para el Congreso de Chilpancingo del 11 de septiembre de 1813 y los muy conocidos Sentimientos de la nación. En el primero de ellos se estipulaba que el primer acto del Congreso debería ser el de expedir un decreto declaratorio de la independencia de América respecto de la península española, “sin apellidarla con el nombre de algún monarca”; mientas que, en el segundo, que fue leído en la sesión de apertura del Congreso el 14 de septiembre, se postulaba de igual manera la independencia y libertad de la América respecto de España y “de toda otra nación, gobierno o monarquía”. La Constitución de Apatzingán recogió esas y otras ideas.
Y en tercer lugar, dijo, porque resulta muy estimulante que esta Soberanía reconozca de manera clara y decidida la labor académica de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, que premie sus afanes y esfuerzos por servir a la sociedad, formando a sus hijos, a nuestros hijos, en la ciencia, la técnica y la cultura; y aportando sus conocimientos y sus saberes para contribuir en la resolución de los problemas que aquejan a todos los sectores y grupos sociales.
“Nuestra Universidad tiene un pasado glorioso que se simboliza en figuras como Vasco de Quiroga, Miguel Hidalgo, José María Morelos, Juan Manuel González Urueña, Melchor Ocampo, Santos Degollado, Eduardo Ruiz, Jacinto Pallares, Mariano de Jesús Torres, Nicolás León, Felipe Rivera, Pascual Ortiz Rubio, Manuel Martínez Báez, Ignacio Chávez, Eli de Gortari. Cómo no sentir orgullo de una tradición y una historia de esas dimensiones, y que ahora el Honorable Congreso del Estado reconoce también con esta presea”.
Debo decir, sostuvo, que sin embargo, que los universitarios no vivimos de las glorias del pasado. Estamos convencidos de que la mejor manera de honrar esa gloriosa historia es trabajar aquí y ahora, con esfuerzo y talento, para cumplir con el doble propósito de la excelencia académica y el servicio al pueblo. En la época moderna de su historia, que recientemente cumplió 105 años, la Universidad Michoacana ha dado muestras en efecto de que ha cultivado una dialéctica permanente de tradición e innovación, de crecimiento intelectual y responsabilidad social”.
Mencionó algunos datos significativos a este respecto, por ejemplo, dijo, el año pasado, 13 programas de licenciatura lograron acreditarse ante organismos reconocidos por la Secretaría de Educación Pública, con lo que se alcanzó el 98% de la matrícula certificada por su alto desempeño. De igual forma, se reformó el plan de estudios del bachillerato, que tenía casi 30 años sin modificarse. Y en nivel posgrado, la universidad cuenta en este momento con 31 maestrías y 25 doctorados inscritos en el Sistema Nacional de Posgrados del CONACYT.
Por otro lado, Resaltó, entre el 2019 y el 2022, el número de investigadores nicolaitas en el Sistema Nacional de Investigadores aumentó en 43%, y ahora mismo contamos con más de 500 académicos con esa importante distinción. Para impulsar la investigación científica y tecnológica, vinculada con las necesidades del entorno social y productivo, sólo en el 2021 se apoyaron con recursos propios 546 proyectos de investigación y 12 con recursos externos, con lo que se destinaron más de 34 millones de pesos para esa importante tarea sustantiva.
“Y en ese mismo año, a pesar de la pandemia de Covid-19, se organizaron más de 100 actividades culturales, artísticas, deportivas y de extensión, la mayoría en línea, impulsando de esa manera la cultura digital, tal como lo establece la Ley General de Educación Superior. Además, se participó por vez primera en la Universiada Nacional de Cultura y pusimos en operación la plataforma digital universitaria que nos permitió aplicar el Reglamento General de Educación Continua.
“Este trabajo ha continuado para mantener los estándares de excelencia en nuestras funciones sustantivas ha sido reconocido por distintos Rankings o Clasificadoras internacionales. Por ejemplo, la revista estadounidense U.S. News & World Report ubica a la Universidad Michoacana dentro de las 6 mejores universidades públicas estatales de México; por su parte, la clasificadora europea Webometrics, en su primer reporte semestral del 2022, nos coloca en el 7º lugar entre esas mismas universidades; mientras que la Clasificadora Académica de las Universidades del Mundo, también conocida como Ranking de Shanghái, nos posiciona entre las cuatro universidades públicas estatales más destacadas de nuestro país”.
Para decirlo de otra manera, señaló que la comunidad universitaria, a pesar de las dificultades sanitarias, no dejó de trabajar arduamente para seguir acreditando los programas educativos, desde el bachillerato hasta el doctorado, para seguir consolidando su estructura de investigación científica y para seguir desarrollando más y mejores actividades de difusión cultural y extensión universitaria.
“Pero al mismo tiempo, todo el conocimiento y los saberes que la universidad ha ido construyendo y acumulando a lo largo de su existencia se han puesto siempre al servicio de la sociedad, como ocurrió precisamente durante los difíciles años de la pandemia. Como ha sido ampliamente comentado, varios grupos de investigación, de la mano de algunas dependencias del gobierno tanto estatal como federal, pusieron en marcha iniciativas que contribuyeran a enfrentar esta nefasta pandemia”.
Con la Pandemia, la Universidad se dio a la tarea de ampliar y diversificar la oferta educativa. Del 2019 al 2022 se crearon 21 nuevos programas educativos de nivel licenciatura y posgrado: doce especialidades del área de la salud, una maestría en asuntos públicos, cuatro doctorados en diferentes disciplinas y cuatro licenciaturas: Actuaría y Ciencia de los Datos, Agronegocios, Fisioterapia y Rehabilitación, y Turismo Sostenible y Desarrollo Local.
Adicionalmente, señaló se ofrecen ya estudios en la modalidad en línea, el Bachillerato y las carreras de Administración, Contaduría, Derecho y Psicología.
Este año, resaltó, también, arrancó operaciones el campus de la Universidad en Uruapan, el tercero fuera de Morelia, que tiene una capacidad para atender a dos mil 700 estudiantes y que ofrece las carreras de Administración, Agro-negocios Arquitectura, Comercio Exterior Contaduría, Derecho y Psicología; y en donde se podrá de igual forma estudiar inglés, francés y purépecha. El campus Uruapan atenderá a estudiantes de por lo menos 28 municipios del estado.
“Con esta ampliación de su oferta y su infraestructura educativas, la Casa de Hidalgo contribuye de manera decisiva a enfrentar uno de los retos más importantes que tiene nuestro país que es el de la ampliación de la cobertura educativa de educación superior, que es uno de los objetivos más importantes que se plantean en el Programa Sectorial de Educación 2020-2024, y a cuyo cumplimiento se suma de manera decidida, de la mano de las autoridades federales y estatales, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
“Estoy convencido, que los universitarios, hoy como ayer, sin importar las dificultades y los obstáculos a los que nos enfrentemos, hemos hecho más y mejor docencia, más y mejor investigación y también más y mejor difusión cultural; y de esa manera hemos contribuido a la mejoría de las condiciones sociales de la población. Y yo quiero ahora refrendar el compromiso de seguir haciéndolo”.
La Universidad es un espacio plural e incluyente, abierto a todas las personas y grupos, a todas las corrientes y expresiones de la ciencia y la cultura, cuyas funciones son la docencia, la investigación científica y la difusión de la cultura y la extensión universitaria; su fin esencial, como lo manda el artículo 4º de la Ley Orgánica, es servir al pueblo, a través de la formación científica, técnica y cultural, para elevar cualitativamente los valores y costumbres sociales, resaltó.
Y en este día, prosiguió,en el que celebramos a la Constitución de Apatzingán y se reconoce a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, ambas se hermanan gracias a la generosidad del Honorable Congreso del Estado de Michoacán.
“Nos sentimos muy honrados por está distinción, gracias”.
Al final de su discurso las porras universitarias no se hicieron esperar haciendo el momento más emotivo para la comunidad nicolaita.