Por ANA MARÍA CANO

Morelia, Michoacán. – “Cómo voy a olvidar ese día, siempre está en mi mente al igual que mi esposa quien perdió la vida, y yo mi pierna”.

Así lo dijo Rafael Bucio, quien llegó en su silla de ruedas a la plaza Melchor Ocampo a depositar la ofrenda en memoria de su esposa, quien falleció a consecuencia de las heridas graves que le ocasionaron una de las faltes grabadas que grupos delictivos arrojaron ese Día del Grito.

“Estos trece años han sido muy difíciles, perdí a mi compañera de vida en un instante, en un momento sin poder decirle adiós y que la amo”.

Recuerda que ellos pasaban por la avenida Madero y los alcanzó el estallido de la granada que detonó por el templo de la Merced.

Sus hijos también fueron víctimas, tienen lesiones en sus cuerpos que los acompañarán de por vida y que les dejó esa noche del 15 de septiembre del 2008.

“Mi esposa falleció, mis hijos lesionados y yo perdí mi pierna, cómo olvidar ese día, nos marcó por siempre en el cuerpo y en el alma”.