Viernes de Película: “Macario”. Por Andrés

La Página

Por JUAN ANDRÉS NÚÑEZ LÓPEZ*

Sinopsis: El pobre y hambriento Macario anhela tener aunque sea una única buena comida, en vísperas del Día de Muertos… Después de que su esposa le cocina un pavo, Macario se encuentra con tres apariciones, el Diablo, Dios, y la Muerte. Cada uno le pide un poco de su pavo, pero Macario se niega a compartir con todos excepto con la Muerte.

Estamos a finales de octubre. El 31 de octubre se celebra Halloween en muchas partes del mundo. Aunque los orígenes del Halloween son debatibles y no existe una creencia adoptada universalmente respecto al mismo, se puede considerar que la idea más general y más aceptada es que, a pesar de tener orígenes paganos, Halloween se refiere a la Víspera de Todos los Santos, o el Día de Todos los Santos. Hoy en día es indiscutiblemente una celebración cristiana que se observa en muchos países, los días 31 de octubre de cada año.

En México, aún es muy común la confusión entre muchas personas, al no saber diferenciar, (o al intentar diferenciar) entre Halloween y el Día de Muertos; debido a, entre otras cosas, la distorsión de la celebración del Halloween, principalmente por nuestro país vecino del norte. Pareciera que los americanos olvidan todo el aspecto religioso de la celebración y en lugar de eso, [el 31 de octubre] es una fecha que se caracteriza por fiestas, disfraces, el pedir dulces, la temática referente al horror en los medios, ya sea cine, videojuegos o televisión, entre otras cosas. Claro que, hay razones claras para esto. Entre ellas se encuentra que la población de Estados Unidos de América está conformada en su mayoría por cristianos protestantes, que no comparten completamente la aceptación de La Víspera de Todos Los Santos, la cual es una creencia más que nada, Católica. Otra razón es mencionada de manera muy clara en el texto inicial que abre la película titulada Macario. En este punto tenemos que recordar un poco la historia de lo que era el “México” prehispánico. En los siglos XVI y XVII, se produjo una mezcla entre las culturas indígenas y la española. Los territorios mexicanos adoptaron el catolicismo, junto con grandes partes de la cultura española, y de manera muy peculiar, el Día de Muertos que conocemos hoy, es precisamente eso, una mezcla entre las creencias prehispánicas y las creencias cristianas y católicas, y aquí estamos todos.

Creo que deberíamos olvidarnos de intentar diferenciar entre Halloween y el Día de Muertos. Ambos son en esencia, la víspera del Día de Todos los Santos. No es ninguna coincidencia que ambas celebraciones estén tan cercanas en el calendario. Y no hay nada más falso que creer que el Halloween es una celebración satánica. Lo importante es que debemos saber identificar las diferencias culturales de cada país, observar qué razones son las que hacen que estas celebraciones sean diferentes en cada país, y qué es lo que hace que el Día de Muertos sea tan peculiar en México.

Al pensar en la película para recomendar este viernes, pensé precisamente en alguna película de horror, por la temática del 31 de octubre. Y después de varias horas, terminé con la reflexión que ya compartí en los párrafos anteriores, y concluí que sería mucho más significativo pensar en una película mexicana. El mejor ejemplo es Macario.

Macario, dirigida por Roberto Gavaldón y estrenada en 1960, es una película mexicana de drama, fantasía y misterio. Trata sobre acontecimientos en la relación entre el indígena Macario (Ignacio López Tarso) y la Muerte (Enrique Lucero). Es una película adaptada de la novela de B. Traven. Se ambienta en la época del virreinato de la Nueva España del siglo XVIII, durante la víspera del Día de Muertos. Fue ganadora de numerosos premios, por sus valores de producción, también fue la primera película en ser nominada al Oscar por mejor película extranjera. En 2020 cumplió 60 años de su estreno.

Un humilde campesino y leñador, llamado Macario (Ignacio López Tarso) vive obsesionado por la pobreza que sufre y el temor a la muerte. Debido a la precaria situación al borde de inanición que viven él y su familia, comienza a anhelar poder disfrutar de un banquete sin tener que compartirlo con nadie. En su obstinación, decide dejar de comer hasta encontrar un guajolote que él pueda comer solo. Su preocupada mujer roba un guajolote, y Macario sale a la soledad del bosque para comerlo a escondidas de sus niños. En el bosque, se encuentra consecutivamente con tres enigmáticas personalidades, una a una le piden a Macario compartir su platillo. Sin embargo, Macario se niega a compartirlo. El primer personaje que se presenta es el Diablo (José Gálvez) en forma de un rico hacendado. Tampoco lo comparte con el segundo personaje que se presenta, Dios (José Luis Jiménez), en forma de un humilde anciano; Macario argumenta que Él puede poseer cualquier cosa que desee, ya que es dueño de todo y lo que quiere es un gesto, y, mientras Macario con vergüenza reconoce que no tiene deseos de compartir su guajolote ni siquiera con Dios, éste desaparece, antes de que Macario pueda arrepentirse de su decisión.

Finalmente, se presenta el más extraño personaje, la Muerte (Enrique Lucero), en forma de un campesino indígena, en imitación a Macario, pero vestido con sarape negro, sombrero de palma y calzón de manta, que le dice que hacía miles de años que no comía, y Macario acepta compartirle, no con temor, sino por comprensión.

Macario es una película que es mucho mejor si conoces poca información al respecto, por lo que no quiero dar muchos detalles en esta recomendación. Eso fue lo que sucedió en mi caso. Tuve la oportunidad de ver esta película sin saber absolutamente nada al respecto de ella (excepto que es una de las mejores películas mexicanas de toda la historia) y estoy muy agradecido de que así haya sido.Esta es una película muy corta, con apenas 90 minutos de duración. Pero una vez que te atrapa, como me pasó a mí, te mantiene atento durante todo el transcurso. Los personajes son entrañables, como espectador, me dí cuenta que muy pronto al iniciada la película, sentía empatía y cariño por los personajes. La historia que narra es linda pero profunda y la conclusión, te llega. Sin mencionar la música, que acompaña perfectamente cada escena. Lo más importante es que Macario, gracias a su cinematografía, su música y su historia, logra capturar y transmitir las emociones y la atmósfera que se sienten en México en vísperas del Día de Muertos, esta celebración tan singular, tan querida y tan característica de México.

Como mencioné antes, no quiero hablar mucho de Macario. Considero que mientras menos sepas al respecto, mejor. Así que, si tú aún no has visto Macario, tienes una excelente película para visitar este fin de semana, en el que estamos tan cercanos al Día de Muertos.

A continuación dejo la película completa, coloreada muy recientemente, en este mismo 2020, gracias al uso de inteligencia artificial.

Director: Roberto Gavaldón.

Géneros: Drama, fantasía, misterio.

Clasificación: B.

Duración: 91 mins.

Países: México.

Idiomas: Español.

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*Juan Andrés Núñez López. Es un estudiante Nicolaita. Desde muy joven ha tenido interés en el cine, la tecnología y los videojuegos. Actualmente estudia Ingeniería en Computación y hace crítica aficionada de cine, con el objetivo de observar, aprender y recomendar

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