Por ANA MARÍA CANO

Morelia, Michoacán.- A un año del asesinato de Jessica González Villaseñor, el ámbito educativo de Guanajuato sigue de luto.

Personal docente de Salvatierra, Guanajuato, exigen justicia para Jessica, quien daba clases a un grupo de tercer grado de ese municipio.

Aún existe coraje, dolor, frustración, desesperanza y un llamado enérgico a las autoridades para que hagan justicia por la maestra de Salvatierra, quien a pesar de que apenas la conocieron, dejó a un grupo de pequeñitos sin su presencia, sin sus conocimientos.

Jessica era una joven maestra quien iniciaba a desarrollar su profesión en la escuela primaria “Melchor Ocampo”, del municipio de Salvatierra, Guanajuato.

Comenzó a dar clases apenas en ese ciclo escolar, era un sueño para ella poder iniciar su labor docente, la cual desempeñaba de manera virtual debido a la pandemia por COVID; con entusiasmo, ella se preparaba día a día para impartir sus clases en línea.

Su retrato y video donde se presenta con sus pequeños alumnos para que la conocieran, y que circularon en redes sociales después de su desaparición, bastaron para que la gente se encariñara con ella.

Su figura pequeña y su trato amable hablaban ya de su fragilidad y de ese enorme corazón y amor que tenía para sus alumnos, amigos y familiares, cualidades que le fueron arrebatadas de manera injusta, coinciden docentes salvaterrenses.
“Ella quería conocer a sus alumnos de Salvatierra, en su video les pedía que sus papás les grabaran sus caritas para irse conociendo, quería saber cómo se llamaban, cuál era su color favorito, cuántos años tenían y cuándo eran sus cumpleaños, pero, sobre todo, les prometió que aprenderían muchas cosas juntos”.

Docentes guanajuatenses mostraron así su enojo y dolor ante su crimen tan inhumano para quien, sin conocerla físicamente, consideraron su colega, y les dolió su inmerecido final.

“Muy lamentable que estos hechos estén sucediendo en nuestro país. Jessica era una educadora que comenzaba a trabajar con ánimo, con deseo de dar lo mejor a sus pequeños alumnos. No se vale. Levantemos la voz como magisterio para exigir justicia a un año de su muerte”, exclamó Sandra Rodríguez Barajas, docente salvaterrense.

También para la maestra de preescolar, Adriana Serrano Medina, es lamentable tanta impunidad en los feminicidios.

“Como miembro del magisterio siento una enorme tristeza al ver truncada su vida y la carrera profesional de la maestra Jessica. Cómo mujer me duele la vulnerabilidad al convertirnos en presas y estadísticas del feminicidio, ojala exista la justicia para ellas”, señaló la también docente de Salvatierra.

“Era maestra aquí en Salvatierra, apenas cumplía su sueño y se lo arrebataron. Como docente me uno a la exigencia de justicia de la familia de Jessica. También seguimos de luto porque es una colega que no merecía morir de esa forma, ojalá las autoridades michoacanas hagan su trabajo impartiendo justicia para ella y condenen a quien le arrebató la vida, y que sea rápido, es lo que pedimos como magisterio de Guanajuato “, clamó la docente, quien prefirió no dar su nombre ante la violencia registrada en el Estado vecino.

“Con tristeza el magisterio lamenta mucho esto, principalmente las educadoras, y unidas exigimos justicia con lo que le hicieron a nuestra colega”, finalizó.