Por ANA MARÍA CANO

Morelia, Michoacán.-Luz María García García, es una luz en la vida de muchas personas, dice ser una mujer nacida en la Ciudad de México, radicando desde hace 17 años en Morelia, por lo que se siente adoptada por los michoacanos.

Es una mujer activista social, con 52 años y tres hijos varones, tiene la alegría de contar con dos nietos. Hoy diputada local del Partido Encuentro Solidario (PES).

Su trabajo social tiene el fin ayudar a quien lo necesita, ha trabajado mucho apoyando a personas con problemas de adicciones, tiene una estancia para adultos mayores, le gusta y le da satisfacción poder apoyar de manera altruista.

“También estoy en activismo en una fundación que apoya en desastres naturales, y vaya que si los hay en nuestro país, mi trabajo tiene una trayectoria muy larga, al final, me dicen que ahora soy política, y no , política he sido siempre porque en el activismo social hacemos política ayudando siempre a quien más lo necesita”.

Es terapeuta y le gusta mucho practicar ejercicio y salir a caminar con su perrito, tiene una vida tranquila al ser sus hijos adultos, es soltera, y una mujer muy temerosa de Dios, pero no religiosa.

Como terapeuta daba mucho el apoyo en consejería ya que le llegaban muchas víctimas como mujeres violentadas y jóvenes con problemas de adicciones, y llegó un momento, en que pensó hacer algo, no solo proporcionarles la terapia.

“Y entonces es cuando pensé en dar asistencia privada, ese era la ayuda de manera existencial, y esto fue creciendo, tengo, como representante legal de una institución así, como 17 años trabajando con ellos, toco puertas buscando el apoyo porque desgraciadamente no hay apoyo, es muy difícil que te ayuden”.

En esta lucha constante, dijo, en apoyo con otras organizaciones de la sociedad civil fue buscando puertas que le abrieran, pero, no hay ayuda que le alcance, pero fue así, como inició con su labor social junto con otras organizaciones civiles.

Con lágrimas, risas y hasta desesperación siguió adelante a pesar de cuestiones que no la dejaban avanzar, pero siempre buscando la estrellita del cielo para poder brillar y brindar la ayuda que la gente necesita.

“Y espero que ahora que Dios me pone en este lugar, poder ayudar a todos quienes lo requieran de una forma más efectiva. Para mí los valores son primordiales así como la familia, y ellos me empujan a seguir adelante”.

Recuerda que ya casada, en la Ciudad de México, en algún momento, una de las personas que le ayudaba al padre de sus hijos, tenía un problema de adicciones, ella se da cuenta de esto, y lo empezó a ayudar y darle terapia al chico a quien integró a su familia.

“Pero luego se fue a su colonia este chico, cae en la cárcel, lo voy a ayudar, yo daba terapia en el Reclusorio Oriente en la Ciudad de México, ahí apoyé a mucha gente; luego sale de la cárcel ya rehabilitado, hace una carrera, se casa y es una gran persona, y me empiezan a buscar del reclusorio para que vaya a apoyar a más chicos con adicciones”.

Tiempo después se regresa a Morelia, y su labor no termina, pues ya traía el ánimo de que podría recuperar la vida de jóvenes, aquí sigue apoyando a más chicos al ver que tenía éxito en la rehabilitación.

Ayudó a más de 780 personas en su rehabilitación fue un gran ánimo para seguir adelante a pesar de lo difícil que es sacar de las adicciones a esas personas.

“No solo es ayudar a quienes tienen el problema, es apoyar a toda la familia porque también se contamina, es difícil hacerles ver que están atorados en un círculo vicioso. Soy afortunada, porque en mis cumpleaños me llegan felicitaciones de todos estos chicos”.

Hoy apoya a personas de la tercera edad en la estancia que tiene, donde la primera que estuvo ahí, fue su madre.

“Ella me dijo esto si funciona porque se sentía como un estorbo, las estancias para adultos mayores no es un abandono, es un apoyo que les damos para que se sientan en su entorno social”.

Sostuvo que le gusta mucho poder ayudar a quien lo necesita, ahora con su experiencia de apoyo social llega al Congreso del Estado, trinchera desde donde seguirá su labor altruista.

Quisiera una varita mágica para poder dar a todos lo que necesitan, por lo que el trabajo que quiere llegar a ser al Congreso del Estado, es ayudar para seguir siendo una luz en la vida de muchas personas.

“Ya en el Congreso soy la amiga, quiero seguir apoyando, que mis compañeros y yo hagamos un buen trabajo”.

En la búsqueda de ayudar y apoyar a la gente, se encontró con un líder social que la invitó a integrarse al Partido Encuentro Solidario (PES), donde vio la oportunidad de encontrar un camino para seguir dando apoyo a los necesitados.

Dice no haber sabido en ese momento nada de política, pero ahora ya lo sabe. Política, dice, es apoyar, no es otro cosa más que brindar apoyo.

“Ahí inicia mi carrera política y tuve la fortuna de trabajar con los sectores, en ayudar y apoyar desde el 2014 hasta el 2018 como PES Social, y ahora como PES solidario tengo la ventaja de ser delegada nacional”.

Ingresó al PES porque comulga con su ideología, y porque le ha dado la oportunidad, de ser una ciudadana sin saber nada de política, la llevaron de la mano a serlo, solo por conocer su gran labor de ayuda.

“Y es ahí donde veo las puertas para poder realizar mejor mis tareas de apoyo, es un partido pro familia que levanta la mano por los valores que se están perdiendo”.

Como su nombre Luz, es una luz para las personas que se han acercado a ella, cree mucho en la palabra amor, dice que si alguien da amor, no habrá muerte psicológica, por lo que ella trasmite y da amor para darles vida.