La Página

Por VERÓNICA TORRES MEDRANO

Morelia, Michoacán.- Hasta la inhabilitación serían las consecuencias hacia el directivo y profesores que hayan sido omisos por el caso de bullying que se registró en la Secundaria Federal número 4 de Morelia y que hoy, Johana, de 13 años de edad, se encuentra hospitalizada en el Hospital General Regional (HGR) no. 01 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tras la golpiza hecha por sus compañeros, enfatizó la titular de la Secretaría de Educación en el Estado (SEE), Yarabí Ávila González.

Respecto al caso, fue el pasado lunes cuando se dio a conocer en los medios de comunicación la situación por la que enfrenta Johana tras la golpiza que recibió por parte de sus compañeros. Su madre aseguró que su hija era víctima de bullying, a tal grado, que el 16 de mayo pasado, al ingresar al salón de clases, en el turno vespertino, sus compañeros la golpearon con las bancas provocando lesiones que la mantienen hospitalizada en estado delicado.

A lo anterior, Yarabí Ávila comentó que fue la noche del lunes cuando se tuvo comunicación con la madre de Johana, por lo que ya se tomó cartas en el asunto y será el Consejo Preventivo de la Violencia Escolar en el Estado de Michoacán (COPREVEEM) quien determine las sanciones a imponerse a todos aquellos que hayan sido omisos en el caso, inclusive, puntualizó, la inhabilitación.

Y es que reconoció que la Secretaría de Educación en el Estado “no tiene los dientes” para aplicar sanciones, pero sí para realizar acciones preventivas y que los docentes atiendan sus responsabilidades, entre ellas, prevenir y erradicar la violencia, más, porque ya son considerados funcionarios.

Resaltó que la semana pasada, un profesor de educación física en Sahuayo ayudó a una niña que era golpeada por una tía y se interpusieron las denuncias correspondientes, por lo que este tipo de casos debe replicarse para que haya una detección temprana.

Y es que enfatizó que hablar de bullying y violencia en los planteles sigue siendo un tema difícil, más cuando 3 de cada 10 casos que se registran, se denuncian. Asimismo, documentó que a la semana hay de uno a dos casos de violencia tanto a los alumnos, así como a los directivos, docentes y padres de familia, pero hay más que quedan en el silencio.