“La Duda”
Por Víctor Armando López
Hoy como cada inicio de semana el cuerpo tarda en echarse caminar, y el cerebro un poco más, sobre todo si no ha sido vitaminado con un rico cafecito. Sin embargo, sucede que al salir por el periódico me encuentro un sobre de color blanco, titulado “Mover a México”. La emoción inunda el alma y en automático carne y huesos se ponen a andar: Puuuu….puuuu, chucuchucuchucu…Puuuu…puuu, chuchuchucuchucu…
Con la emoción de la primera carta de amor, observo en un sobre de color blando mi nombre, dirección completa, el símbolo patrio del águila devorando una serpiente y con letras más refinadas se puede leer: “Segundo Informe de Gobierno 2013-2014”. ¿Qué sepa no tengo deudas con el gobierno? ¿El Antrax no se usa en México? ¿El dedo de algún familiar? (pienso: No, todo lo tiene controlado la policía del Estado de México que trabaja en Michoacán). Abrir o no abrir el sobre, eh ahí el dilema.
Y como quiera que sea pues es inicio de semana, veo el calendario y destaca que es ocho de septiembre de 2014, lo mejor será ser positivo y pensar en el lado bueno de las cosas. De inmediato el pensamiento cambia: “A lo mejor esta carta me la manda el Presidente de México ofreciéndome ya los beneficios directos de la reforma energética. ¡Quizá sean unos vales de gasolina! ¡A lo mejor un porcentaje de acciones de la Comisión Federal de Electricidad o una beca energética para no pagar por el servicio durante un año!
¿Y qué tal si el precio del gas LP a partir de ahora y durante los 30 siguientes años tendrá un descuento del 75 por ciento? ¿A lo mejor ya no habrá desempleo? ¿O tal vez el tema de la inseguridad dio un vuelco y estamos mejor que Alicia en el país de las maravillas? En fin, cuatro yemas de los dedos se vuelven cómplices: Dos detienen y dos rompen. Sale el documento. Mi nombre completo. ¡Con acentos! Muy bien muchachitos….muy bien.
En cinco parrafitos se menciona que el país se está transformando, que todos seremos beneficiados con ello, y que sumemos esfuerzos todos porque el chiste es “mover a México”.
Y pues para mover a México primero que nada hay que ser respetuosos de la ley, y que yo sepa de mi humilde y desconocido nombre no di autorización para que fuese utilizado por ninguna base de datos, tal y como se señala en la Ley Federal de Protección de Datos Personales. ¿Entonces por qué lo usaron?
Además, yo que sepa para mover a México se necesitan muchas cosas más (no basta rezar), entre ellas ciudadanos con mayor actitud y aptitud, funcionarios eficaces y eficientes, políticos y representantes populares honestos (no como los que organizan eventos culturales en Zitácuaro, queriéndose embolsar 6 millones de pesos). Pero sobre todo, se requieren vehículos.
Y con eso de que la gasolina ya pasa de los 13 pesos por litro, pues va a estar muy difícil mover a México, ya sea en transporte público o privado. En fin ¡Hoy me escribió el presidente! ¡Corte!
Posdata 1: ¿Señor presidente qué hago con otras cuatro cartas de “Mover a México” que llegaron a mi domicilio con el nombre de personas que ni conozco?
Posdata 2: ¿Le envió carta a mi abuelita? Es que ella no sabe leer.