Por ROSMI BONILLA UREÑA*

“Sobre advertencia, no hay engaño”

Refrán

El crimen organizado y la corrupción que se vive en el país encendieron los focos rojos en los informes que entregó, hace unas semanas, el Servicio de InformacIón del Congreso de los Estados Unidos de América.

Y es que, además del análisis hecho por el Congreso norteamericano, la agenda pública de México ha confirmado las preocupaciones estadounidenses dando cuenta de situaciones graves como el riesgo del cierre de la frontera al aguacate michoacano por las amenazas que recibieron los inspectores contratados por Estados Unidos para verificar el producto. Además de las visitas del Presidente de la República al “triángulo dorado” del cartel de Sinaloa y las denuncias de la intervencíón del crimen organizado en las pasadas elecciones.

Eso en cuanto a seguridad.  En cuanto a corrupción, se ha dado cuenta constantemente de los negocios de familiares y amigos del Presidente a la sombra de la relación con el mandatario.

Los asuntos de seguridad y la corrupción y la impunidad son reiterados en el Informe México: Contexto y las Relaciones con Estados Unidos[1] y el Informe sobre Crimen Organizado y Organizaciones para el Tráfico de Drogas[2] como asuntos que preocupan a los legisladores norteamericanos.

Ilustración La Otra Opinión

Sin embargo, el #QUID está en que sendos documentos desvelan la idea de considerar a los cárteles mexicanos como Organizaciones Terroristas por el uso de armas de alto impacto, de técnicas de amedrentamiento y asesinatos de civiles y puntualizan la inacción del gobierno de Andrés Manuel López Obrador en seguridad y combate a la corrupción y a la impunidad.

Lo relativo a la inacción ya es en sí alarmante y se pone peor cuando el mismo Presidente presume que los altos índices de violencia se deben a la lucha entre cárteles por dominar un territorio (Conferencia Mañanera del 14 de junio de 2022).

Pero lo primero prende las alertas pues cuando Estados Unidos de Norteamérica siente que la democracia y la paz están amenazadas por grupos terroristas opta por la invasión.

Sobra decir que la relación de Estados Unidos y México es compleja y no se puede deducir que una invasión están en vías de realizarse.  Sin embargo, la sola mención de que algunos grupos delincuenciales deberían considerarse organizaciones terroristas pone en evidencia la intención de intervenir de alguna u otra forma.

En todo caso, queda claro que a nuestros vecinos del norte con quienes México hace la mayor parte de sus negocios y de cuya economía y cercanía territorial dependemos, no les hace gracia la estrategia de “abrazos y no balazos” y que no se quedarán con las manos cruzadas considerando al vecino del sur como un polvorín.

En ambos informes se vincula la corrupción y la impunidad con la notable injerencia del crimen organizado en la esfera pública. Se desmenuza que la corrupción empieza entre los amigos y familiares del Presidente y acaba por dejar libres a narcotraficantes y pasa por notables vínculos entre altas esferas del poder y el crimen organizado.

No se trata -solo- de cambiar la perspectiva del Congreso norteamericano, sino de que el Gobierno Federal tome cartas en el asunto para dar resultados efectivos. Porque el fin de la corrupción y la pacificación del país fueron promesas de campaña e, incluso, se han alcanzado por decreto. Solo faltan los hechos.

Passports on the usa flag. Top view passport covers.

[1] Disponible en: https://sgp.fas.org/crs/row/R42917.pdf

[2] Disponible en: https://sgp.fas.org/crs/row/R41576.pdf

_____________________________________

*Rosmi Bonilla Ureña. Es maestra en Gobierno y Asuntos Públicos y Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UVAQ. Con experiencia en medios de comunicación y órganos electorales. Expresidenta del Consejo de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción.