Viernes de Película: “Mad Max”. Por Andrés

La Página

Por JUAN ANDRÉS NÚÑEZ LÓPEZ*

Sinopsis:

En una Australia distópica en el futuro cercano, Mad Max cuenta la historia de un policía de carretera que viaja por los caminos que se han convertido en los territorios de criminales que buscan gasolina y chatarra. Después de una desgracia a las manos de una banda de motoristas, Max se lanza a las tierras baldías en búsqueda de venganza.

Mi primer acercamiento a la franquicia de Mad Max fue con Mad Max: Fury Road (2015) y desde el primer momento me encantó. Fury Road fue ganadora de muchísimos premios en distintos festivales de cine y otras premiaciones de todo el mundo, incluyendo diez nominaciones a los Premios Oscar (incluyendo Mejor Director y Mejor Película), de las cuales se llevó seis. Aún así, incluso si no hubiera sido galardonada con ni un sólo premio, yo estaba seguro de que esa película que presencié tres veces en el cine, era increíble. Ya un día hablaré de Fury Road. Pero volviendo a lo que iba, supe que tenía que ver las entregas originales así que decidí ver Mad Max en cuanto pude.

Max Rockatansky (Mel Gibson) es un policía de carretera australiano. Durante el inicio de la película se establece que es el mejor en lo que hace. Se deja muy claro que Max desempeña su trabajo con honor, y que es un increíble conductor. El título de la película hace un juego de palabras con el diminutivo del protagonista, Max, ya que Mad Max se puede entender como (el) “Loco Max” o “Máxima Locura”. Lo que se puede reflejar en su personalidad cuando se trata de enfrentarse a “los malos”, en especial conforme progresa el argumento.

Mad Max fue la primera de las cuatro películas que componen la serie del mismo nombre, dirigidas por el camaleónico director George Miller (director de Babe, Cerdito en la Ciudad). Esta primera entrega aún no es precisamente igual que las posteriores, en cuanto a estilo, aún es bastante diferente, pero sirve de manera clara para establecer las bases de la serie. En un futuro apocalíptico marcado por la escasez de agua, petróleo y energía, crisis económica y el caos social, las pandillas de facciones dominan las carreteras de Australia, donde no existe presencia del Estado por la crisis económica. Se puede apreciar un entorno desordenado y distópico. Mientras la sociedad se desintegra en el país, una patrulla de policías conocidos como la Patrulla de Fuerza Central (MFP, Main Force Patrol en inglés) se encarga de mantener la seguridad vial en algunas carreteras. En ella se encuentra Max, considerado como el mejor de los patrulleros de su división. Max trabaja en un edificio de juzgado arruinado por dentro y por fuera, por la falta de recursos económicos del gobierno, que a la vez es el cuartel central de la Patrulla.

En Mad Max 2: The Road Warrior, y en adelante, ya es bastante más marcada la ambientación de la historia en un futuro post apocalíptico y los eventos se llevan a cabo más que nada en escenarios de tierras baldías y desérticas, lo que se convierte en un estándar en la serie. Sin embargo, en esta entrega, al ser de tan poco presupuesto, estos elementos aún no son tan marcados. Se pueden observar de distintas maneras las similitudes del mundo de Mad Max con el mundo real. Y es que precisamente esa fue una de las complicaciones, y a la vez uno de los aspectos destacables de esta película: Su presupuesto.

Mad Max funciona muy bien y vale mucho la pena verla por dos razones principales y voy a hablar de ambas.

Por un lado, la historia es bastante simple pero muy efectiva. No quiero dar spoilers de la misma, pero en cierto momento, Max sufre una tragedia, lo que lo lleva a buscar venganza contra una banda de múltiples motociclistas. La historia le cuenta lo suficiente al espectador para mantenerlo enganchado en la corta duración de la película pero no da muchas vueltas ni entra en detalles específicos. Aquí el elemento importante es el establecimiento del personaje de Max Rockatansky.

Max es un hombre joven de 25 años de edad, lo que es muy  joven considerando sus hazañas en esta película y las posteriores. De nuevo, en esta película se establece la personalidad y las habilidades de Max. Él es un conductor muy hábil y agresivo, es bastante valiente, tiene conocimientos de mecánica y sobre armas de fuego. Y está dispuesto a enfrentarse a una banda de motociclistas él solo, de frente y sin pensarlo. Pero a diferencia de muchos personajes de cine, Max es susceptible a las lesiones de manera realista y a veces permanente. Su rodilla izquierda es lesionada por un arma de fuego hacia el final de esta primera película, y este detalle se mantiene durante el resto de la saga. En las entregas posteriores, incluso en la lejana Fury Road, Max camina con una cojera en su rodilla y con la ayuda de un aparato ortopédico. Mad Max para nada es una película muy seria ni tampoco profunda, pero por lo mencionado, a mí me gusta pensar que hay una forma de “Estudio de personaje” alrededor de Max Rockatansky. Aquí se crea a un personaje masculino muy valiente y muy heroico al que vale la pena admirar.

Por otro lado, la otra característica impresionante de Mad Max es su presupuesto tan reducido. Lo que obligó al director George Miller y a los productores a buscar maneras ingeniosas de ahorrar dinero. Por ejemplo, la banda de motociclistas estaba realizada por miembros de una banda en el mundo real, por lo que pudieron utilizar sus motocicletas y vestuarios reales en la película. El director George Miller “sacrificó” su propia camioneta, la cual es brutalmente estrellada en una escena de la película. Se puede ver una ambulancia en una de las escenas, y esa ambulancia es del hospital en el que George Miller trabajaba, alguien accedió a prestarle la ambulancia para la filmación por un día, a cambio de un paquete de 24 cervezas. De hecho, a varias personas se les pagó precisamente con cerveza. Claro, esto no hace a una película buena automáticamente. Existen muchas películas muy malas con presupuestos muy bajos. Pero cuando ves Mad Max, puedes notar que es una muy buena película con escenas muy arriesgadas, que funcionan muy bien. El director George Miller quería efectos prácticos para las escenas de persecuciones y de accidentes en la carretera. Considerando que es una película filmada en el año 1979, es bastante increíble pensar en que esas escenas con choques tan aparatosos fueron llevadas a cabo de verdad, con gente real, y con ese presupuesto tan reducido.

Para concluir, no quiero extenderme mucho más con esta recomendación que ya es bastante larga, considerando lo poco que digo. Mad Max es una muy buena película de acción y vale completamente la pena.

Director: George Miller.

Título en español: Mad Max.

Géneros: Acción, ciencia ficción, thriller.

Clasificación: B-15. Violencia, sexo.

Duración: 91 mins.

Países: Australia.

Idiomas: Inglés.

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*Juan Andrés Núñez López. Es un estudiante Nicolaita. Desde muy joven ha tenido interés en el cine, la tecnología y los videojuegos. Actualmente estudia Ingeniería en Computación y hace crítica aficionada de cine, con el objetivo de observar, aprender y recomendar

2 comments

  1. Ya fui por las palomas y su respectiva cocota, toca Mad Max, revivirla me servirá para recordar quien era y que hacía yo en 1979, varios de ustedes ni proyecto eran. Hacer cola para comprar el boleto (siempre he ido solo al cine, así lidio unicamente con la monserga de aguantar a otros), sentarme y ver de manera estoica la película, esa en especial me tuvo al filo de la butaca, épica, hasta hoy indescriptible ya que el cine australiano más aún con ese tema era y sigue siendo refrescante la dupla Miller – Gibson funcionó harto bien. Lamento que Gibson no estuviera en la última, hubiera sido muy interesante, algo así como Arnold y su inagotable Terminator…

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